
Blue Lines definió una época y un sonido. Después de este disco nada fue igual. Gracias a Massive Attack conocimos a Smith & Mighty y Tricky, entre otros. La influencia de este disco conlleva la definición del género etiquetado por los críticos como trip-hop, cuya sobre explotación derivó en una carretada de compilaciones de bares advenedizos y funestos “estilos de vida” a la Café del Mar.
Pero antes de eso, la banda integrada por Robert Del Naja, Grant Marshall y Andy Vowles tomó el mundo por asalto con sus atmósferas cinematográficas y ecos dub. Sin lugar a dudas, la banda de Bristol es una de las más aclamadas y respetadas de las últimas dos décadas. Su trabajo ha quedado documentado con cinco placas de estudio, aunque unánimemente su mejor trabajo es este, Blue Lines. El disco podríamos definirlo escuetamente como un coctel de beats, hip-hop, dub y samples exquisitamente seleccionados para acompañar voces como la de Neneh Cherry, Horace Andy y Shara Nelson.
El disco abre con “Safe From Harm” que posee una contundente línea de bajo y scratches que acompañan a la voz de Shara Nelson, que por aquel entonces era la diva del micrófono en el colectivo Wild Bunch. La segunda pista es “One Love” que es una de las mejores canciones del disco no solo por el motto rastafara en el nombre, además de que es interpretada por la leyenda del falsetto, Horace Andy. El siniestro sample de trombón es fabuloso. El track que le da título al disco tiene un break de batería clásico de hip-hop y cuenta con la colaboración de Tricky, por aquel entonces absolutamente desconocido, en las rimas adormiladas propias del género. “Five Man Army” es tal vez el arquetipo de lo que después se conoció como drum n’ bass. Tricky, Daddy G y 3D en el micrófono acompañados por Horace Andy
La mejor canción del disco y de la historia de Massive Attack es “Unfinished Sympathy”. Arreglos orquestales, un break de batería impecable y la voz de Shara Nelson entonando frases que evocan el suicidio colectivo de los descorazonados en cualquier catorce de febrero, logran que este sea un temazo entrañable. Curiosamente, el sencillo fue editado bajo el nombre original de la banda: Massive, sin el Attack de remate. El disco cierra con “Hymn Of The Big Wheel” que tiene todo el sentimiento y mensaje rastafara de esperanza que puede proveer Horace Andy.
Con los integrantes de la banda como legítimos herederos de la generación hip-hop, la obra cuenta con una fina selección de samples que van desde James Brown, Run DMC y el guitarrista John McLaughlin y su Mahavishnu Orchestra
Pocos músicos tiene la capacidad de definir un género con su sonido, tal vez Fela Kuti o Robert Johnson se pueden contar entre los privilegiados. Massive Attack está muy cerca de lograr lo que los anteriores. Lo extraño en cuanto a la estética de la banda es que los géneros que mezclan, al menos en este disco definitorio, siempre han estado emparentados y pareciera que a nadie se le había ocurrido… En fin, Blue Lines es el disco que todos debemos escuchar para poder después criticar a los que compraron la colección de discos de “Real Ibiza”.