33⅓

¡Ya vienen nuevos títulos!

Para los ortodoxos existen tres discos que cambiaron el juego del sampleo en la industria musical: 3 Feet High And Rising, De La Soul; Fear of a Black Planet, Public Enemy; y Paul’s Boutique, Beastie Boys, siendo este último el menos apreciado por la crítica ‘hiphoper’. Aún así, el número 30 de la serie 33 1/3, escrito por Dan Leroy, está dedicado a este álbum.

Leroy divide el libro en tres episodios, en el primero narra las peripecias por las que atravesaron todos los involucrados antes de que el disco estuviera completo. Y la historia va más o menos así…

Licensed To Ill (1986) convirtió a los tres judíos de Nueva York en súper estrellas instantáneas. El combo Rick Rubin (no emparentado con el ex Timbiriche Erik) y los Beasties había conseguido lo mejor de ambos mundos: guitarrazos y rimas desenfadadas. Desafortunadamente, la relación con Russel Simmons se desgastó muy pronto y los BBs tuvieron que salir por la puerta trasera de Def Jam Records.

Con todo el éxito obtenido con su placa debut no tardaron mucho en encontrar una casa nueva: Capitol. Con un contrato millonario e ideas nuevas los Beasties se mudaron a California con la misión de repetir el trancazo. Aliados de los “desconocidos” Dust Brothers (responsables de Odelay, de Beck, y el éxito juvenil “Mmmbop” de los hermanos Hanson) y Matt Dike (personaje oscuro en la historia del hip hop y fundador del legendario sello Delicious Vinyl) la banda decidió dejar atrás la imagen de chicos de fraternidad.

Leroy cuenta que mientras los Dust Brothers y Matt Dike se dedicaban a compilar samples, los Beasties parrandeaban. Entre sus correrías descritas en el libro aparecen: tiroteos callejeros con huevos y fiestas interminables donde los enervantes no escaseaban. La irresponsabilidad de trío tenía muy nerviosos a los ejecutivos de Capitol que esperaban resultados acordes con el presupuesto asignado al proyecto.

Otro de los héroes desconocidos involucrados en Paul’s Boutique es Mario Caldato Jr., o Mario C, como lo rebautizaron los Beasties. Brasilero de nacimiento, él es el ingeniero de sonido del álbum que logró coordinar la avalancha de sampleos y las rimas. Cuenta el libro que a los Beasties les encantaba vestir a Mario C de traje y presentarlo como su guardia de seguridad.

La segunda parte del libro está dedicada a la reseña de cada una de las rolas del disco. Con respecto a los sampleos, Leroy se justifica al principio del capítulo diciendo que le fue imposible determinar todos los elementos utilizados ya que ni los propios Dust Brothers ni Matt Dike lo tienen claro. Si lo que se está buscando en el libro es la lista completa de samples utilizados en el disco no pierda su tiempo querido lector, no la encontrará, esa información está bien documentada en otras fuentes, léase wikipedia.

Después de las aventuras narradas en la primera parte del libro, los tecnicismos de la segunda parte podrían aburrir al lector. A pesar de lo anterior, es interesante descubrir la complejidad de las composiciones desde el punto de vista de la producción. Los Beatles, Idris Muhamed, Curtis Mayfield, Tower of Power y los Eagles son solo una pequeña muestra de lo que los arenosos y el ex colaborador de Basquiat utilizaron.

La tercera y última parte del libro es un post-mortem de la aventura. Declaraciones como “un disco como este sería imposible de hacer hoy en día” ó “utilizamos entre 100-300 samples en la creación del disco” son meramente anecdóticas.

La parte interesante de este capítulo es la especulación. ¿Quién fue primero: De la Soul o los Beastie Boys? ¿Es cierto que el título del disco es una rendición a Prince Paul, productor del 3 Feet High and Rising? ¿Dónde está Matt Dike? que incluso su nombre fue mal escrito en la compilación de éxitos The Sounds of Science.

Existen declaraciones encontradas. Según Prince Paul, Ad-Rock alguna vez le confirmó que 3 Feet High and Rising había sido su influencia. La placa de De la Soul vio la luz meses antes que Paul’s Boutique y ciertamente le robó un poco del brillo. Los Beasties se defienden argumentando que en efecto, escucharon alguno de los cortes del disco pero que jamás fue su intención tomarlo como inspiración. La verdad es que en esos años debió de haber existido más de uno que se le ocurriera hacer un disco con puros samples, y si no vean lo que hizo DJ Shadow años después (por cierto, Endtroducing también es parte de esta colección de 33 1/3).

Desde mi punto de vista, lo que empezó como una broma ambiciosa se convirtió en uno de los discos canónicos de la música popular. Leroy describe a los actores y escenarios y les da su peso específico en la elaboración del disco. Recomiendo la lectura de este tomo 30 de 33 1/3 de tres episodios del trio de ‘Nu Yawk’ como una lectura obligada para todo fan del hip hop y la música popular en general, o sea, es entrada libre. -Gran M.

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La serie 33 1/3 de Continuum se dedica a desmenuzar diferentes aspectos de discos importantes para la historia musical.

El primero que reseñamos en Extended Play es In the Aeroplane Over the Sea, título a cargo de Kim Cooper, dedicado a la segunda placa de la maravillosa banda Neutral Milk Hotel.

Si no han escuchado el disco, háganlo a la brevedad. Es una de aquellas producciones que puede escalar rápidamente a los favoritos del escucha. La musicalización, las vocales y la coherencia del álbum hipnotizan y se aferran al oído y al resto del cuerpo.

Bien, el librito escrito por Cooper explica de manera detallada el proceso de In the Aeroplane Over the Sea, desde su creación, hasta el lanzamiento del mismo y lo que vino después, pasando, desde luego, por las sesiones de grabación.

Todo empezó en Ruston, un pequeño y redneck pueblo al norte de Louisiana, en donde se encuentra la Louisiana Tech University. Los padres de Jeff Mangum y Robert Schneider trabajaban en la universidad y sus hijos atendían la misma escuela. Robert acababa de llegar a Estados Unidos de Sudáfrica. Consciente de su acento y su uniforme ñoño de escuela inglesa, estaba casi siempre a la defensiva. Jeff llegó un buen día a querer jugar con él, pero Robert se negaba, así que Mangum lo persiguió por un buen rato con un bat y así empezó su larga y fructífera amistad.

Crecían y de manera natural se inclinaron hacia la música. El mito detrás del origen de Elephant 6 dice que empezó con Jeff Mangum, Robert Schneider, Will Cullen Hart y Bill Doss tocando en bandas con nombres extraños y que nunca existieron de manera formal u oficial, como Mr. Burton Says Hello (nombre inspirado por George A. Burton III, un poeta de Shreveport, conocido por una sobredosis de ácido en un zoológico, en la víspera de año nuevo de 1969).

Uno de los proyectos preparatorianos de Mangum se llamaba Milk y cuando se dio cuenta que existía otra banda con ese nombre, lo cambió por Neutral Milk Hotel. Fue más o menos al mismo tiempo, que estableció el nombre de Olivia Tremor Control (banda que antes de llegar a ser lo que ahora conocemos, sufrió muchos cambios).

Hay que apuntar que la historia de Neutral Milk Hotel y Elephant 6 Recording Co. son un tanto confusas. Elephant 6 era un colectivo de amigos que tenían muchos proyectos y todos colaboraban con todos. Es por eso, que aclaramos aquí la alineación oficial de Neutral Milk Hotel y la importancia en la banda de Robert Schneider. El cuarteto se conformaba por: Jeff Mangum (voz y guitarra), Scott Spillane (trompetas), Jeremy Barnes (batería) y Julian Koster (bajo y otros instrumentos). Robert Schneider era como el quinto Beatle. Su producción, compromiso y amistad con Mangum hicieron del sonido de In the Aeroplane Over the Sea, uno irrepetible.

El 33 1/3 escrito por Kim Cooper, dedica varias páginas a cómo la banda iba de ciudad en ciudad, sin dejar de hacer música con sus amigos. Estuvieron en momentos diferentes en Athens, Georgia, donde la segunda vez que su música invadió esta ciudad, la banda cobró popularidad entre oídos exigentes.

Hay también un capítulo dedicado a su disco debut, On Avery Island. Sabemos que el punto del libro es Aeroplane, pero sin Avery Island, la segunda producción de la banda de Mangum no hubiera sido como es. Y vaya que lo lamentaríamos. Aeroplane fue un disco que se gestó en muchos años, incluso mientras se grabó su debut.

La parte enfocada a las sesiones de In the Aeroplane Over the Sea, demuestran la honestidad de Mangum, su sensibilidad ante la música y la magia con la que Schneider pudo crear el ambiente pesado y distorsionado de uno de los mejores álbumes de los 90. Hay que decir también, que las secciones de las sesiones de grabación son fascinantes para músicos, productores y geeks.

Después viene el capítulo en donde todas y cada una de las canciones de Aeroplane, se explican en un breve párrafo. Breve porque en las páginas restantes se desglosan de diferentes maneras; este capítulo es conclusivo. Se ultima, por ejemplo, la influencia que tuvo El Diario de Anna Frank en la lírica del disco, pues Magnum desarrolló un amor por este personaje que es explícito en el disco. No es en vano el título “Holland, 1945”.

Casi al término del libro, se habla de las “listening parties”, tocadas y por supuesto, se dedica una parte al arte del disco: la cereza en el pastel para In the Aeroplane Over the Sea. Los responsables son Jeff Mangum, Chris Bilheimer y Brian Dewan, quien diseñó la Victrola sobrevolando una humeada ciudad.

Fueron muchos años de un crecimiento constante y a veces abrumador para Neutral Mil Hotel y sobre todo, para Jeff Mangum, el responsable de la mayor parte de lo sucedido. Después de tanta euforia, intensidad y dedicación, Mangum quedó agotado. Empezó a tomar distancia poco a poco, hasta que sin declararlo oficialmente, la agrupación dio por entendido que se habían desbandado, que Neutral Milk Hotel no seguiría más. Esto no afectó ni la amistad ni las carreras musicales. Su genial segundo disco nos ha hecho mantener las esperanzas, y todos seguimos a la espera del rencuentro de una de las bandas más feroces y sentimentales que ha dado la música: Neutral Milk Hotel.-Mariana Uribe.