A veces olvidamos que el país más grande de Sudamérica, además de fútbol, ha entregado al mundo un gran legado musical. Gilberto Gil, Caetano Veloso y Os Mutantes son los responsables creadores de un sonido muy particular etiquetado como “Tropicalia”. La mezcla de rock y sicodelia con ritmos autóctonos brasileños, revolucionó la música de ese país y del mundo. Otro nombre indispensable en el desarrollo del soul y el funk en Brasil es Tim Maia, a quien se le achaca el haber introducido los sonidos negros de Norteamérica en aquel país.
BK-One es conocido en el medio por ser el DJ de Brother Ali y su primera placa es Rádio do Canibal, la cual consiste, enteramente, en samples de música brasileña, muy al estilo de lo que ha hecho Oh No en discos como Dr. No’s Oxperiment (funk mediterraneo), o Madlib (música india) en alguna de sus entregas de Beat Konducta. Lo que hace diferente a este disco es que cuenta con la participación de MCs. Por el sonido que logran BK-One y Benzilla, beatmaker del que sabemos poco y nada, podemos presumir que estuvieron escuchando autores brasileños como los mencionados en el primer párrafo. Hace unos días BK-One se negó a revelarme la fuente de sus samples, argumentando que lo podrían demandar. Viejo recurso de los DJs y crate-diggers: el velo del misterio.
La lista de colaboraciones en el micrófono tiene una mezcla interesante de MCs underground y de la corriente principal. Personajes como Raekwon y Scarface se mezclan con Phonte, The Grouch y I Self Devine. Desde luego, no podían faltar Slug y Brother Ali, que son las piedras angulares de la disquera Rhymesayers, que editó el que para muchos fue el álbum del año recién terminado.
Decir que todas las intervenciones en el mic son afortunadas sería un ardid, pero de entre las mejores, podemos destacar la de Black Thought, MC del Legendario Crew de los Roots, que en “Philly Boy” da una cátedra de flow sobre un sampleo de guitarra muy melódico. Otro de los tracks destacados es “Mega” el cual cuenta con la colaboración de los también icónicos Aceyalone, Myka 9 y Abstract Rude personificando al Haiku D’Etat. “Here I Am” es la pista donde colaboran Phonte de Little Brother, el albino musulmán Brother Ali y The Grouch, de los Living Legends, y es de las que destacan por las rimas y la producción pensada para quebrar cuellos. La colaboración de Blueprint es “Blue Balls” y en ella describe la desesperación de un MC que está a punto de editar un disco debut.
Por otro lado, destacan la instrumental “Tema do Canibal”, que si Río fuera canción sonaría a algo así y “Love Like That” donde colabora una chica llamada Aby Wolf y tiene claras reminiscencias de Astrud Gilberto y María Bethania. Además, el disco cuenta con cuatro skits donde se puede escuchar a Caetano Veloso o a Tom Zé hablar del desarrollo de la música negra y folklórica brasilera.
En definitiva un disco que se tiene que escuchar de principio a fin, sobre todo por el perfecto balance que logra entre las colaboraciones y la atmosfera que crean los magistrales beats de BK-One y Benzilla. Habrá que esperar una segunda entrega de estos dos productores que estoy seguro darán mucho de qué hablar en esta nueva década.







One Comment
la musica brasileña tambien ha traido los ritmos de bossa nova entre otros. mas que la simple comercializacion musical. es posible capturar y rescatar las influencias africanas en la creacion musical de este genero, el cual tiene un paralelismo genetico con el jazz.
es interesante como el sincretismo de las corrientes europeas y africanas puede contribuir a tan inovadores productos musicales.