Fried Chicken: La gran revancha

De James Brown se pueden decir muchas cosas: que si inventó el funk; que si explotaba a sus músicos, al punto de cobrarles una penalización cuando llegaban tarde a los ensayos o fallaban alguna nota en una presentación; que nunca se comprometió con el movimiento de Derechos Civiles en aquellos turbulentos sesenta y setenta; en fin… Del “Soul Brother #1”, “Señor Dinamita” o “El hombre que más duro trabaja en la industria”, como también se le conocía, existen muchas historias, pero si de algo estamos seguros, es de su legado e influencia.

The Payback, 1974

The Payback, 1974

The Payback es uno de los trabajos más aclamados en la historia de James Brown, aunque -irónicamente- sufriera un rechazo inicial. Pasa que el disco se concibió como soundtrack de Hell Up In Harlem, tal y como lo hicieran Curtis Mayfield y Bobby Womack con Super Fly y Across 110th Street respectivamente. Sin embargo, Larry Cohen, director de la película, rechazó el álbum, con el argumento de que la entrega no era “lo suficientemente James Brown.” Nunca se supo claramente a qué se refería el realizador, pues sin duda esta es una de las placas que definen el sonido funk de  Brown y su banda, que aún contaba con los servicios de los míticos Jabo Starks en la batería, Fred Wesley en el trombón y Maceo Parker en el saxofón.

El disco se abre paso con la pieza titular, “The Payback”, una de las canciones más reconocidas de JB y que describe la venganza de alguien que ha sufrido la humillación de perder dinero y, peor que nada, a una chica. Sin duda pensada para la escena decisiva de una película, la canción es básicamente un groove que se extiende por siete minutos, y en donde destacan las guitarras y la línea de bajo. “The Payback” es también una de las composiciones de Brown que más se ha sampleado.

“Doing The Best I Can” es una canción, con tintes de blues que la banda extiende, como es una de sus características de esta época, acompañando los lamentos de James Brown. Otra de las pistas que destacan en el disco es “Take Some… Leave Some”, que tiene un wah-wah indiscutiblemente funky e hipnótico. “Time is Running Out Fast” consta de trece minutos de glorioso jamming que destaca por las percusiones, los gritos de Brown y la excelsa entrega del gran Maceo Parker.

“Mind Power” cierra el disco de manera magistral con guitarras funk que se extienden por largos doce minutos, durante los cuales se incorporan eventualmente los metales de Parker y Wesley, todo esto acompañado por la batería incesante de Starks.

The Payback es definitivamente un álbum indispensable en la colección de cualquier aficionado al “Padrino del soul” y que define una época en la que no se podía concebir una película de blaxploitation sin un soundtrack de nivel. El disco, aún cuando no se utilizó para ese fin, sí ayuda a definir la estética del mencionado género cinematográfico y su acompañamiento musical.

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2 Comments

  1. rajim
    Posted February 5, 2010 at 11:44 am | Permalink

    Igual es que Cohen quería otra como la de ‘Black Caesar’ y en eso, es verdad, a Brown se le nota más vago por no decir que perezoso en The Payback respecto al otro soundtrack. no cree ud.?

  2. eme
    Posted February 5, 2010 at 15:41 pm | Permalink

    sí, es cierto, más displicente mi querido groovetrotter#1

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