Bien es sabido que la crisis de las disqueras crece día a día con las descargas gratis, los torrents, los mp3 pirateados y hasta los ringtones. Sin embargo, nada como la pérdida de las bandas legendarias que hacen a los sellos regocijarse en los éxitos ajenos.
Sucede que desde que Thom (Yorke evidentemente) decidió junto con sus compañeros desafanarse de las disqueras prominentes para lanzar In Rainbows, éstas debieron pasar por un momento bastante incómodo al saber que su riqueza no sería inflada por Radiohead en tiempos venideros.
El lanzamiento de In Rainbows debe haber dejado atónitos a los de Capitol, pues se rumora que desde entonces han intentado por todos los medios, recopilar el material que tenían disponible entre sus cajitas de antigüedades para fraguar un malévolo plan aludiendo a la lealtad del fan y atentando contra la banda: a partir del 21 de abril de este año, estarán a la venta 12 sencillos remasterizados en vinilos de doce pulgadas, claro está, en edición limitada.
La venta aún no comienza, pero a través de Insound, se pueden adquirir en preventa desde ahora mismo. El costo de cada disco es de 11.99 dólares.
Aunque no se ha hablado de material inédito, se puede encontrar el rarísimo Drill EP de 1992 con versiones tempranas de “You”, “Thinking About You”, and “Prove Yourself”. Los otros 11 sencillos a convertir en LP son: “Creep”, “My Iron Lung”, “Just”, “Fake Plastic Trees”, “High and Dry”, “Street Spirit”, “Paranoid Android”, “Karma Police”, “No Suprises”, “Pyramid Song”, “There There” y “2+2=5”.
No se sabe aún si se involucrarán lados B en la desesperación del sello.
Veamos si los fans pueden vivir sin enriquecer a los que continúan intentando lucrar con sus pérdidas, o si podrán esperar pacientemente a que la banda de una respuesta y su bendición para continuar inflando colecciones de reliquias de sus artistas favoritos.







2 Comments
Esperaré a que otros los compren y los filtren a la red.
No se trata de canciones inéditas, etelberto, por lo que están en la red desde hace años. El punto es vender los vinilos como objeto de colección, precisamente porque los MP3 -legales o no- han mermado el viejo sistema de ventas. El CD es prácticamente obsoleto, en cambio, el buen sonido y la naturaleza del vinil lo hacen atractivo como memorabilia y como registro auditivo.