Un sentimiento inexplicable emanaba de las melodías cubanas, puertorriqueñas y mexicanas de los años 40 y 50. Cantinas, sombreros, zapatos adornados, ritmos sabrosos y letras lastimosas, rodeaban la escena musical de aquellas épocas.
El tiempo nos impide percibir estas melodías como lo hacían nuestros abuelos, pero es inevitable recurrir a esta música cuando el cuerpo y el alma se sienten apabullados, o simplemente, cuando la añoranza por épocas mejores nos hace imaginar por un momento, que bailamos un cadencioso ritmo en una pista de madera con el calor de la mano amada en la cintura.
Escuchar a Bienvenido Granda (“El Bigote que Canta”) evocará recuerdos que vienen del México viejo que ya no reconocemos, pero del que aún tenemos borrosas imágenes. En fin, yo escuchaba esta música a lo lejos, cuando de niña dormía en las fiestas de grandes, esperando a que la velada terminara y mi padre o mi abuelo me cargaran al coche o por fin pudiera conciliar el sueño en mi cuarto acompañada del constante güiro.
El cantautor cubano empezó su carrera muy joven. Fue parte de orquestas como la Riverside, El Conjunto Caney, Los Hermanos Castro, el grupo de Ignacio Piñeiro y el Cuarteto Marcano. “El Bigote que Canta” fue de hecho la voz más representativa de la famosa Sonora Matancera, pues su estancia en la agrupación duró un poco más de 10 años (de 1944 a 1955 aproximadamente). En las filas de la Sonora Matancera destacaron voces como las de Daniel Santos, Myrta Silva y Celia Cruz. Bienvenido Granda decidió seguir su carrera como solista, quedándose en México por el resto de su vida.
Bienvenido Rosendo Granda Aguilera murió en la Ciudad de México el 9 de julio de 1983, a los 68 años. Su legado es provocador y profundo. Para los jóvenes avejentados que aún disfruten de las luces tenues, un buen trago y ritmos tersos, Bienvenido Granda será sin duda, una voz consoladora.
“A la Orilla del Mar” - Bienvenido Granda.
“La Última Noche” - Bienvenido Granda.







4 Comments
Es increible leer una cronica tan buena sobre este cantante arrabalero del cual ya poco se escucha, escrito seguramente por una jovencita.
El olor a tabaco, ron y cabaret me regresan como si los estuviera viviendo aqui en el tiempo de trabajo de mi compu con este articulo sobre aquellos tiempos donde el cache, los autos caros, el publico elegantemente ataviado y las unicas tres clases sociales de aquella epoca existentes bailaban la misma musica llena de arabal, el sebo, la manteca y la mantequilla, felcidades a la autora de este articulo.
Es increible leer una cronica tan buena sobre este cantante arrabalero del cual ya poco se escucha escrito por una jovencita.
El olor a tabaco, ron y cabaret me regresan como si los estuviera viviendo aqui en el tiempo de trabajo en mi compu con este articulo de aquellos tiempos donde el cache, los autos caros, el publico elegantemente ataviado y las unicas tres clases sociales de aquella epoca
extraordinario articulo
SENSASIONALE