Narraciones ordinarias: recuerdo de Camera Obscura.

La Casa 139 es un foro ubicado al sur de la ciudad que vio nacer a Celentano. Los empleados le llaman “club privado” pues para acceder se necesita, además de entradas para el show en un turno, una credencial de socio. El requisito se antoja pedante, pero pasa que La Casa 139 es tan (pero tan) pequeña que no queda más que limitar el acceso.

Al final, cualquiera puede hacerse de la dichosa credencial in situ. Basta dar nombre, dirección y una módica cantidad. Listo, bienvenidos al “club privado” que el miércoles pasado recibió a Camera Obscura.

Los de Glasgow ofrecieron un show encantador que amaneció con el tema titular de su última placa, My Maudlin Career. Tracyanne Campbell, alma, vida y corazón de Camera Obscura salió con un vestido irreprochable, y una actitud temible. Más tarde, el público comprendería que no se trataba de frialdad, sino de concentración pura.

Pero como las rocas de su Campari, el temple de Campbell se fue derritiendo, y sus intervenciones entre cada pieza eran cada vez más constantes. Al final, su sentido del humor fue tan determinante como las joyas que entonó junto a su grupo, con una Carey Lander particularmente cándida.

La pelirroja segrega una añoranza inmensurable por el pasado de nuestros padres y nutre, con teclados soñadores y movimientos que recuerdan a Audrey Hepburn, el igualmente nostálgico modus operandi de su líder.

El aporte de los caballeros es invaluable, e indispensable para llevar el ideal preciosista de la banda a la concreción, pero también es un hecho que su labor más destacada ocurre en el estudio, pues el acto en vivo de Camera Obscura embruja por la naturaleza de las dos chicas que ocuparon la portada de Underachievers Please Try Harder.

Como es costumbre, la banda se retiró tras la majestuosa interpretación de una canción que me gusta describir con palabras de Bioy Casares en su Recuerdo de las sierras:

Si pienso en ella veo un resplandor, como el que nos anuncia la cercanía de una ciudad cuando viajamos de noche. La imagen es pobre. Toda la gracia, toda la belleza, toda la luz reverberan en… “Razzle Dazzle Rose.”

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4 Comments

  1. Silvio Berlusconi
    Posted 20/10/2009 at 15:42 pm | Permalink

    Vestido…. irreprochable???? ESTÁS SEGURA????!!!!! No sé yo, eh… me cuesta trabajo creer que esta mujer algún día pueda superar su look bucólico además de que todos los miembros de la banda parece que en cualquier momento van a dejar de tocar en pleno concierto y se van a poner a ordeñar vacas. Postea más de Celentano, soy muy fan!

  2. Posted 22/10/2009 at 7:53 am | Permalink

    Gracias Sara :) . Con esta crónica tengo más ganas de verles prontito en Madrid. Suenan bien hasta en el vídeo! No es nada personal, pero ya sabes que estos vídeos nunca hacen justicia a lo que realmente el concierto fue.
    ¿Cuánto duró más o menos?

    Saludos!

  3. Posted 22/10/2009 at 8:54 am | Permalink

    Enhorabuena, MRM. Te aguardan 90 minutos de ensueño.

    Por otro lado, no coincido con la descripción de Berlusconi. Sólo he ido a 2 conciertos de Camera Obscura, y en ninguno de ellos, ni en todo el material fotográfico que he encontrado, he visto a la banda con ropa de granja. De hecho siempre me han parecido unos esnobs (por eso los amo).

  4. Silvio Berlusconi
    Posted 22/10/2009 at 13:22 pm | Permalink

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